
Lo creas o no, los comienzos del cloro se remontan a la antigüedad. Hace unos 7,000 años, cuando los egipcios se valían del lavado y del secado al sol para blanquear su ropa, los pompeyos hacían lo mismo con su lana empleando la "cocción": pasaban su ropa por el humo que despedía una fogata con azufre.
Actualmente, el poder de Clorox® Regular-Bleach logra mucho más que blanquear la ropa. Durante el proceso de transformación que lo convirtió en el conocido producto que vemos en las góndolas, al cloro se lo ha llamado "milagro en una botella", y es el desinfectante más utilizado y económico del mundo. Desde su lanzamiento en 1913, Clorox® Regular-Bleach ha sido ampliamente utilizado en lugares en los que la eliminación de gérmenes resulta fundamental: hospitales, hogares de ancianos, centros de cuidado infantil y restaurantes.
Durante la Primera Guerra Mundial - antes de que se descubriera la penicilina - las vidas de algunos soldados heridos se salvaron gracias a las propiedades antibacterianas del cloro. Durante la Segunda Guerra Mundial, se continuó utilizando el cloro para combatir las bacterias. Actualmente, se recomienda el uso del cloro en situaciones de emergencia para desinfectar el agua y como ayuda para controlar la contaminación. Esta recomendación se utiliza incluso en el espacio; en 1969, la estación espacial Apollo fue desinfectada a su regreso con cloro.
Desde su fundación, Clorox respondió a los pedidos de donación de cloro hechos por la Cruz Roja Americana, y los de la Organización Mundial de la Salud, en épocas de desastres naturales. Actualmente, el cloro está en la línea de fuego, como el desinfectante de confianza predilecto, para luchar contra la contaminación encontrada en los hospitales. De hecho, el cloro está tan íntimamente ligado a la salud pública que probablemente no debiera haber causado sorpresa que los científicos descubrieran, mientras realizaban investigaciones a mediados de la década de 1990, que el cuerpo efectuaba un proceso químico similar al del cloro (en la producción de ácido hipoclórico) como parte de una respuesta inmunológica a los agentes patógenos que invaden el organismo.
El rol más perdurable del cloro como desinfectante es el que cumple todos los días: proteger a las familias mediante la eliminación de virus y bacterias, como la Salmonella y la E. coli, de las superficies en las que pueden propagarse. Teniendo en cuenta la disminución en las enfermedades causadas por el agua contaminada, de acuerdo a lo informado por el Dr. Abel Wolman durante los años en los que se desempeñó como presidente de la Asociación Americana de Salud Pública, podría decirse que el cloro ha salvado más vidas que cualquier otra substancia creada por el hombre.
Para más información sobre el cloro visita www.factsaboutbleach.com (sitio en inglés).
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