
Si no sanitizas (eliminas el 99.9% de las bacterias) adecuadamente los biberones, las tetillas, los utensilios y los chupetes, puedes estar haciéndole ingerir a tu pequeño microorganismos que pueden causar enfermedades.
Lava todos los utensilios para la alimentación de tu bebé antes de usarlos por primera vez y después de cada uso. Descarta los chupetes y las tetillas que tengan grietas o manchas.
Durante las primeras cuatro semanas de vida del bebé:
Los biberones, las tetillas y los platos pueden ser sanitizados fácilmente con Clorox® Regular-Bleach..
En los meses siguientes:
Antes de usar los productos de limpieza, siempre lee y sigue las instrucciones de uso y advertencias. Guarda los productos de limpieza lejos del alcance de los niños. Los niños pueden ser sensibles a los olores penetrantes de productos limpiadores como Clorox® Regular-Bleach. Lo mejor es hacer una limpieza profunda cuando el bebé no está en la habitación.