
A pesar de que muchas personas asocian las alergias con el polen y la primavera, los alérgenos comunes del hogar provenientes de ácaros, escamas de la piel de las mascotas y moho pueden causar un verdadero problema a quienes padecen alergias todo el año. Si tú o alguno de los miembros de tu familia presenta síntomas de alergia o asma, te alegrará saber que existen algunas medidas que puedes adoptar para reducir los irritantes nasales como los ácaros del polvo, el moho o los hongos de tu hogar.
Reduce la cantidad de alérgenos de tu hogar lavando regularmente la ropa de cama con agua caliente o Clorox® Plus™ Anti-Allergen Bleach, un blanqueador sin fragancias que desnaturaliza los alérgenos comunes del hogar, como el moho, los ácaros del polvo y las escamas de la piel de los animales.
Otros pasos que puedes seguir para reducir los alérgenos de los ácaros del polvo en el hogar incluyen:
Rocía las superficies blandas como cojines, sábanas, alfombras y ropa en tu hogar con Clorox® Anywhere® Anti-Allergen Fabric Spray. Esta inofensiva y efectiva fórmula ayuda a neutralizar hasta el 90% de los alérgenos de interior más comunes, incluidos los de los ácaros del polvo y de las escamas de la piel de mascotas, que pueden esconderse en los tapizados y las telas de toda la casa. Clorox® Anywhere® Anti-Allergen Fabric Spray es lo suficientemente inofensivo como para usar cerca de niños y mascotas y en casi todas las telas, incluidas sábanas, animales de peluche, ropa y cortinas.
El moho y los hongos pueden encontrarse en superficies duras de toda la casa. Rocía con Clorox® Clean-Up® Cleaner with Bleach a una distancia de 4 a 6 pulgadas de la superficie hasta mojarla totalmente. Deja actuar durante 5 minutos, enjuaga o limpia para eliminar los hongos. Usa este producto para limpiar y desinfectar bañeras, mostradores, duchas, fregaderos, refrigeradores, azulejos cerámicos barnizados y fibra de vidrio.
Evita que el producto entre en contacto con la ropa, las tela, las superficies pintadas, de madera, goma y papel. El contacto prolongado del producto con el metal, la porcelana antigua o el laminado plástico desgastado puede causar decoloración. En el caso de superficies muy sucias, haz una limpieza previa antes de desinfectar. Lo ideal es limpiar el moho inmediatamente e inspeccionar el lugar. Si el moho vuelve a aparecer, comprueba que no haya una tubería con goteras u otro sector en el que haya pérdidas de agua que necesiten ser reparadas.