
Elimina los factores desencadenantes para reducir los síntomas de la alergia en tu hijo.
Por Debra Fulghum Bruce, PhD
Artículo publicado por WebMD
Revisado por Brunilda Nazario, MD
Tos, estornudos, resuellos, picazones, congestión: los niños con alergias deben lidiar con numerosos y agobiantes síntomas. ¿De qué manera puedes ayudar?
Algunos desencadenantes de la alergia infantil son imposibles de controlar: el cambio de las estaciones o el polen son algunos ejemplos. Sin embargo, hay muchos otros factores desencadenantes de las alergias que puedes evitar para reducir los síntomas de las mismas en los niños.
Al conocer exactamente cuáles son los agentes irritantes presentes en el ambiente que provocan las alergias en los niños y tomar medidas contundentes para evitar estos alérgenos, puedes mejorar la calidad de vida y aliviar los problemas de respiración de tu hijo, afirma el médico Murray Grossan, autor del libro The Sinus Cure.
Grossan explica a WebMD que los agentes desencadenantes de las alergias en los niños varían según la persona y pueden incluso cambiar con el transcurrir del tiempo. Entre sus pacientes con alergias, Grossan comprueba que el moho, el polen, el polvo, las descamaciones de animales, los contaminantes internos y externos y las toxinas químicas son los principales desencadenantes que agudizan enormemente las alergias en los niños, además de afectar su salud en general.
¿Cuáles son, entonces, los alérgenos ambientales que desencadenan los síntomas de la alergia en tu hijo? Verifica los desencadenantes de la alergia que pueden afectar a tu hijo:
Ahora que conoces mejor cuáles son los culpables de causar los síntomas de alergia en tu hijo, ¿cuál es el próximo paso? A continuación te ofrecemos algunos consejos básicos que pueden ayudarte a aliviar a tus hijos del peso de las alergias.
El polvo doméstico consiste de pequeñas partículas de materiales de origen animal y vegetal. Los ácaros proliferan en el polvo y sus excrementos son el desencadenante más común de las alergias durante todo el año. De hecho, aproximadamente 500 millones de personas en todo el mundo son alérgicas a los ácaros.
Afortunadamente, diversos estudios demuestran que disminuir la exposición al polvo puede ayudar enormemente a aliviar los síntomas de la alergia en los niños.
Se deben mantener las habitaciones de los niños alérgicos tan desprovistas de objetos como sea posible para mantener un nivel bajo de ácaros durante las horas del sueño, advierte Grossan en WebMD. "Esto significa que las habitaciones no deben tener alfombras ni tapetes, cortinas de telas gruesas, animales de peluche ni numerosos libros y juguetes". Grossan también ofrece los siguientes consejos:
Evita los períodos de altos niveles de polen. Paul Enright, neumólogo radicado en Arizona y asesor especialista en alergias de WebMD, expresa que es importante para los niños alérgicos evitar el polen siempre que sea posible. A continuación figuran las sugerencias de Enright para que alivies a tus hijos del peso de las alergias durante la temporada de polen:
El moho es un alérgeno común que afecta a los niños y está presente prácticamente en todas partes. Al aire libre, se lo encuentra en: la tierra, la madera en estado de descomposición o en la vegetación, como hojas húmedas o mantillo, los muebles de vinilo para exteriores, los cojines para el jardín, los patios y las lonas de los barcos. En el interior, el moho está presente en: los baños, las habitaciones, los refrigeradores, las cocheras, los áticos, los recipientes para la basura, las alfombras, el papel tapiz húmedo, los pisos de madera degradada y los tapizados. En su libro Breathe Right Now, Laurence A. Smolley, MD, un neumólogo de Cleveland Clinic radicado en Florida, explica que la prevención del moho consiste en buscar alternativas para mantener una buena ventilación, iluminación, ausencia de humedad y limpieza en tu hogar. En su libro, Smolley sugiere tomar las siguientes medidas esenciales para que detengas la proliferación de moho y hongos:
Enright también nos cuenta en WebMD que es importante mantener a los niños que padecen alergias infantiles alejados del humo. "No permititas que nadie fume cerca de los niños, dado que el humo aumenta el depósito de los alérgenos en la nariz y los pulmones. Tampoco enciendas chimeneas, velas, inciensos, ni enchufes aromatizadores de ambientes.
Además, ten en cuenta los cambios climáticos, ya que los cambios drásticos de temperatura o un aumento de humedad puede agudizar los síntomas de alergia en los niños.
Evitar tener mascotas es una medida importante para los niños alérgicos a los animales, explican los médicos a WebMD. El niño puede ser alérgico a la proteína que se encuentra en la saliva, las escamas de la piel o la orina del animal. Cuando el animal elimina alguna de estas sustancias, el alérgeno es transportado a través del aire en partículas invisibles y puede depositarse en la membrana que recubre la nariz y los ojos de los niños. Luego puede inhalarse e ir directamente hacia los pulmones. Algunos estudios demuestran que lavar tu mascota semanalmente puede reducir la cantidad de alérgenos liberados dentro del hogar. Las alergias a las mascotas también pueden afectar la piel generando urticaria y picazones. El pelo o pelaje del animal puede acumular polvo, polen, moho o demás alérgenos e introducirlos en el hogar.
Si has tomado todas las medidas necesarias para aliviar a tus hijos del peso de las alergias y aun así debes lidiar cada mañana con estornudos, resuellos y rinitis, es posible que desees hacer un examen para la alergia. Enright nos cuenta en WebMD que los exámenes para las alergias pueden ser mucho más beneficiosos que la inmunoterapia (vacunas contra la alergia).
"Aunque la fuente de algunos alérgenos es obvia (uno estornuda y resuella siempre que se cruza un gato por nuestro camino), otras fuentes no lo son (ácaros, moho y cucarachas)".
Enright agrega que los exámenes de piel para diagnosticar las alergias o los exámenes de sangre específicos de IgE (RAST) son necesarios para determinar si el niño ha desarrollado una sensibilidad a los alérgenos más comunes que provocan las alergias (rinosinusitis) y/o asma. Los padres pueden tomar medidas para minimizar la exposición a esos alérgenos específicos.
Enright también sugiere la administración diaria de un antihistamínico no sedativo (marcas genéricas de venta libre), enjuagues de las fosas nasales con solución salina (durante períodos de intensa exposición); y, de ser necesario, un corticosteroide inhalatorio recetado para disminuir la inflamación y la producción de mucosa.
Si persisten los síntomas crónicos de alergias en tu hijo, habla con tu alergista. En algunos casos es necesario probar diferentes antihistamínicos, además de reducir las fuentes de alérgenos en el hogar que afectan al niño, antes de encontrar la combinación apropiada que sea efectiva para tu hijo.
FUENTES:
AAAAI.org: Spring Allergies & Asthma Survival Guide: "Understanding pollen and mold counts." (Guía de supervivencia para el asma y las alergias primaverales: "Cómo entender los conteos de polen y moho")
The American College of Allergy Asthma & Immunology: "Billions of Ragweed Pollen Grains Cause Most Seasonal Allergies." (Asociación Estadounidense de Alergias, Asma e Inmunología: "Billones de granos de polen de la artemisa provocan la mayoría de las alergias estacionarias").
Emedicine.net: "Allergic Rhinitis." ("Rinitis alérgica")
Murray Grossan, MD y coautor del libro The Sinus Cure.
Paul Enright, MD, neumólogo y asesor de WebMD, Tucson, Ariz.
Smolley, L. Breathe Right Now, Dell, New York, 1999.
Revisado el 17 de septiembre de 2008
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